Hoy sólo me queda el corazón cerrado por derribo.
Ya mi mente está en funcionamiento.
Tal vez por tiempo limitado.
Tal vez no.
Estoy superando el hecho traumático de desconocer a la persona que 18 años compartió mi vida. Que YO elegí para que compartiera mi vida.
Esa persona a quien entregué mi corazón. Y mi alma. Y mis tiempos.
Reconozco que no es fácil.
Pero también reconozco que no es imposible.
Veremos que pasa.
>Desde la libertad que siento en este lugar expresaré mis idas y vueltas.
El tiempo dirá si valió la pena.